Biografía

¿Quién dijo que en el norte no había sangre rumbera?

Iñigo Muñoa, líder y compositor principal de la banda nació dando palmas en una granja vasca.

Tras curtirse en varias bandas locales, renace de entre los muertos para dar mucho que hablar con un gran salto cualitativo. Su álbum debut cuenta con diez cortes de sangre caliente y aura positiva, preparados para regalar al oyente una aventura de la que formarán parte para siempre. La producción corre a cargo del emergente productor navarro Pello Reparaz. Residente en Londres, se ha formado en el Institute of Contemporary Music and Performance of London y ha dirigido desde sesiones de co-escritura a la producción del álbum en su totalidad. El álbum ha sido grabado y mezclado meticulosamente por Paxkal Etxepare (ingeniero de sonido del otro lado de la frontera francesa). El sonido del disco impresiona desde la primera escucha y hace que el oyente se deje envolver por estas profundas melodías.

Esto se debe también a los músicos de sesión con los que se ha contado para dicha grabación. Desde guitarristas de la talla de Pascual Gallo -íntimo amigo y compañero de escenario de Paco de Lucía-, al pianista navarro Gorka Pastor, nominado a los Premios Goya por su participación en Hijos de la Tierra. Jorge Sánchez (guitarrista curtido en el estilo) vierte toda su mano derecha rumbera en el álbum y la precisión de Iban Larreboure a la batería combinada con la infalible Louise Tossut al bajo, hacen que el disco fluya desde la primera nota a la última. De la misma manera, son estos músicos de sesión los que pasarán a formar parte de las filas de El Muerto Vivo de cara a los conciertos, entrevistas, etc.